viernes, 25 de enero de 2013

Estudiando ética me vino la inspiración...


Creatividad

La esperanza es la musa y la inspiración de la creatividad, así como el dolor y la pena son los cimientos del arte. Por lo tanto todo artista que haga honor de ese nombre es un hombre con el corazón roto. Y sin embargo es hombre, vive, y en consecuencia posee un alma llena de ilusiones.

Libertad y Educación.

Ante cualquier decisión imaginamos un mundo lleno de posibilidades, por naturaleza, sin embargo este instinto se ve determinado conforme vamos creciendo.¿Por qué?

Un niño es capaz de creer que puede volar, es capaz de creer en que puede hacer lo que le de la gana en cualquier momento, y esto no es lo que llamamos egoísmo, mala educación, o capricho. Esto es simplemente la magia de imaginar un mundo libre lleno de posibilidades, sin ni siquiera pensar que nos haremos daño en el intento, o que es posible que tus padres te acaben regañando, es decir, sin ni siquiera pensar en las consecuencias. Cuanto más crecemos mayor son las preocupaciones, la percepción del mundo de manera objetiva se hace más presente en nosotros y en nuestras decisiones. Las consecuencias de nuestros actos pesan sobre nosotros y eso nos determina, al reducir el número de posibilidades que un mundo libre nos ofrece. También esto viene de las responsabilidades que acabamos acarreando con el paso del tiempo, pero esto da lugar a lo mismo.

Lo extraño es, admitiendo que no estamos solos en el mundo, y hay que guardar cierta “compostura” o orden en las relaciones con los demás, que esa carga que yo llamo responsabilidad, nos la imponemos a nosotros mismos de manera voluntaria. Pero qué se le va hacer, es nuestro deber ¿no?

Yéndome por las ramas… muchas veces me he preguntado por qué debía de seguir esas ciertas normas de conducta social que tienes que guardar si no quieres acabar solo. Pero por el contrario si decides ser natural y soltar lo primero que se te pase por la cabeza sin tener en cuenta estas normas, sin tener en cuenta las consecuencias de tus actos y tus palabras… por experiencia propia admito que uno no acaba tan mal. Es cierto que muchas veces me he arrepentido de ciertos actos o palabras que he dicho sin  pensar, pero eso me ha ayudado a seguir adelante, a aprender más de mi misma, del ser humano, de la moral y la ética.

La ética. Cómo aprender a vivir. Es raro que haya una asignatura en la que nos enseñen a vivir. Aparte de pretencioso, creo que guarda algunas  intenciones manipuladoras hacia esas personas como yo que aún estamos “aprendiendo” a vivir, o si quiera intentándolo. Yo digo: uno no aprende a vivir como el que aprende matemáticas o lengua, uno sabe vivir después de haber vivido, del mismo modo que conoces y hablas a la perfección un idioma cuando has vivido durante un tiempo en el lugar donde se hable ese idioma.




Conclusión: Deberían dejarnos nuestros primeros diez años de vida en lo que se llama libre albedrío para que cuando lleguemos a una edad razonable, una edad en la que nos conozcamos a nosotros mismo, y sepamos quienes queremos ser en la vida, podemos empezar a formar parte de nuestra educación. Y sí, digo formar parte por que si el alumno no quiere aprender, no aprenderá.
Dadnos diez años de enseñanza libre, de naturalidad y juegos, dadnos libertad de expresión, no nos pongáis barreras, potenciar nuestra creatividad y dadnos ilusiones. No nos carguéis de responsabilidades pero tratarnos igual que a otro adulto, no sin embargo exigiendo un esfuerzo, sino dándolo. Dadnos ejemplo, y consejos, sabiduría y comprensión, perdón y respeto. Dadnos todo aquello que a vosotros no os dieron, y no me refiero a juguetes, ropa, o muñecas. Dadnos amor, y con todos estos ingredientes nosotros iremos apreciando el mundo que nos rodea, iremos viendo todas las posibilidades que este nos ofrece y como desgraciadamente todo tiene consecuencias, aprenderemos de ellas, pero resaltarlas, sea buenas o malas.
No nos mostréis lo malo de la gente, dejad que lo descubramos por nuestra cuenta, por muy desoladora que esta idea parezca. Dejad que aprendamos de nuestros errores, sed justos y aprenderemos de esa justicia. Ser cultos y compartir la cultura con nosotros desde pequeños, aunque creas que no lo vamos a entender. Jamás os rendáis con un niño antes de empezar. Conseguid que cuando cumpla sus diez siga siendo igual de curioso que con 5, y hacerle ver que el también puede buscar las respuestas si piensa un poco. Nunca le digáis que no sabéis la respuesta, ni tampoco <<es que eres muy pequeño para comprender>> Hacernos críticos en su medida justa, haced que nos cuestionemos lo absurdo y lo real. Hacednos pensantes, cargantes y agobiadores profesionales. Ser padre debe ser duro de por sí, y lo será más si haces caso de lo que digo, si tu también opinas como yo. Hazlo crecer en la naturaleza, no le enseñes lo que se dice y lo que no, deja libre su mente, deja que imagine por muy inapropiado que sea. No crees para él temas tabú, háblale con sinceridad y el te responderá con confianza.
En resumen no le enseñes nada. Y si estás tan agotado que lo que más deseas es dormir eternamente, ten por fe mía que lo habrás echo bien. Le has dado tu alma pedacito a cachito entre besos y charlas. Dales chapas y enséñale a darlas. Y él te lo agradecerá, por que el hombre está destinado a ser bueno, y él aprenderá solo a distinguir entre el bien y el mal.
Pero haz todo esto si lo quieres, y no por que quieres lo mejor para él. No. Eso es vanidoso y egoísta. Su bien es tu bien, y eso no es justo. Tu bien es su bien, esa es la clave. Se generoso en todos los aspectos que puedas.

Se tu mismo en todo momento y por supuesto no te conviertas en <<papá>> o <<mamá>>.

No hay comentarios:

Publicar un comentario