Nuestra historia comienza a mediados
de una época que nadie conoce. Una época que aún está por llegar. Una edad de
hielo, sin hielo. Una edad de oro, sin estrellas.
El tiempo ya no es tiempo, es
simplemente algo que corre hacia un futuro que ya ni si quiera es futuro.
¿Y si ahora te contara que ya no
existe el futuro tal y como tu lo conoces?
¿Y si ahora te contara que las
personas ya no son personas, tal y como tú sabes que lo son?
¿Y si ahora te dijera que te conozco
sin conocerte? Sí, a ti. Tú, quien lees esta historia postrado ante la pantalla
de un ordenador o sobre una hoja de papel.
¿Y si te dijera que se quién eres, y
porqué eres? Todos tus miedos y sueños. Todas tus esperanzas y frustraciones.
Tus ojos, la puerta de tu alma, y tu corazón, como entrada a tus pensamientos más
profundos. Todo.
Tal vez… ¿me creerías?
Para mi no eres diferente. No eres especial.
Y también se que te cuesta escuchar esto. Se que te duele, como a mi me
duele.
¿Y si ahora te contara que yo no soy
persona? Y dirías: “Si no eres persona… ¿cómo es que conoces tan bien a las
personas?”
E igual, en un extremo absurdo, es
posible que preguntaras, “¿y si no eres persona…qué eres? ¿Quién eres?”
Pero a mi, no me preguntes. Como ya
habrás adivinado yo soy tú, y tú eres yo. Y si yo no soy persona… ¿eres tu
persona?
La explicación al ‘tú = yo’ es
algo complicada, y no sé si llegarías a entenderlo del todo. Puede que en algún
punto de tu pequeño cerebro humano se encendiera una pequeña bombilla, pero
solo talvez. Tal vez no. Y no tengo tiempo para perder.
¿Crees que llegaremos muy lejos? ¿Cuánto
tiempo estimas que seguiremos existiendo? ¿500.000 años? ¿5 millones? ¿5.500
millones? ¡Ojo! No me refiero a las personas. Me refiero a ti y a mí. Y a todo
lo que existe a nuestro alrededor, por supuesto.
Pero, ¿y si no existe el tiempo? ¿Seguiremos
existiendo con él? ¿O caeremos en el olvido, como las personas?
¿Sabes lo qué es el pleroma? ¿Sabes
la razón por la cual tú no sigues existiendo? Y si ya no existes… ¿por qué estás
leyendo esto? ¿Lo estás leyendo? ¿Respiras?
Muchas veces me pregunto por qué
existo, aunque solo sea en pensamientos. Porque amigo/a mío/a, sí que existo. Y
recuerda, yo soy tú.
¿Y si dentro de tu cabeza, de tus
pensamientos, no estuvieras solo? ¿Qué te produciría ese pensamiento? ¿Qué
sensación provocaría en ti esa idea? Tranquilo, sé la respuesta.
¿Sabes ya lo que soy? ¿Sabes ya que tú
desaparecerás? ¿Sabes ya que yo no lo haré?
¿Sabes morir? Por que si es que no,
ve aprendiendo. Necesitaré tu ayuda en el proceso.
¿Crees que yo puedo hacer el mal? ¿Crees
que puedo ser maligo?
¿Y si pudiera producirte dolor?
¿Y si pudiera matarte?
Recuerda, soy eterno.
Para tranquilizarte te advierto que
no puedo, no tendría a donde ir. Sin un cuerpo, no sería nada. Y los demás ya
están ocupados por mi. Sí, ¿es que no te había mencionado que estoy en todas
partes? Y no, no soy nada parecido a uno de vuestros dioses.
¿Sabes que en la parte más central de
tu cerebro me encuentro yo? Ese es mi refugio. No puedo salir al exterior, me
llevaría el viento, igual que a los pensamientos que se escapan libres por tus
orejas.
¿Es que no te produce nada que yo esté
dentro de ti, dentro de tu ser?
Bueno… ¿es que no te produce nada que
esté dentro de los demás como estoy dentro de ti? ¿No te has planteado siquiera
que si yo soy tú, y yo estoy en los demás, tú estás en los demás?
Lo que nos lleva a… ¿y si te
manipulo? ¿Y si te manejo a mi antojo? ¿Lo podrías controlar? Como hasta ahora
no sabías de mi existencia, supongo que nunca has pensado que pudiera haber
algo a parte de ti en tu pequeño cerebro, ¿me equivoco?
Pues no soy la única cosa que pulula
por el universo al que tú llamas cerebro.
¿Y si dentro de tu cabeza vivieran más
seres vivos y racionales como lo que tú conoces como personas, pero que ni
siquiera se parecen a estas?
¿Y si lo que tu llamas cerebro es un
universo?
¿Y si lo que llamas universo es el
cerebro de alguien más grande?
Aún no te he explicado porqué he
mencionado que ya no existes. Las personas desaparecieron hacen unos cuantos
siglos de la faz de la tierra. Conoces motivos de sobra para creerme, así que
acéptalo y sigue adelante.
Y tú, ¿cómo es posible que estés
leyendo esto? Si eras persona y desapareciste con el resto, ¿verdad?
Es muy sencillo. Al morir/desaparecer/dejar
la tierra/dejar de vivir/etc. (llámalo como te de la gana) pasas por un
proceso, que creo haber mencionado ya. En este proceso tu alma, tu conciencia,
yo, y el resto de seres vivos que vivimos en tu cabeza nos separamos de tu
cuerpo y viajamos a lo que tú seguramente llamas cielo.
Bien, y te preguntarás, “¿y yo?”, “¿Yo
como ser con racionalidad, pensamientos e ideas, y una personalidad formada?”, “¿Si
vosotros vais al cielo, a dónde voy yo?”.
¿Quieres que responda con sinceridad
a esta pregunta? ¿Quieres que te diga de verdad dónde te encuentras? ¿Quieres
que te cuente a dónde has llegado tu solito?
¿Y si te mato? ¿Y si la verdad te
consume… de nuevo? ¿Estás tan sediento de conocimientos que necesitas saber dónde
te encuentras a toda costa cueste lo que cueste?
Antes deja que te cuente un secreto.
Tú, tu ser, tus pensamientos, tus
sentimientos, tus sueños, tus deseos, tus anhelos, tus ideas, tus palabras, tus
imágenes, tu ojos, tu corazón….
Eres el conjunto de tu alma, tu
conciencia, yo y todos lo seres vivos que vivimos dentro de ti. Eres los demás
y eres yo. Ellos son tú, y tú eres el conjunto de ellos.
Antes de despertar a tu amiga la razón,
razona que en realidad eres un necio que cree vivir libre, pudiendo pensar y
elegir.
Tú en realidad no eres más que el
conjunto de miles de millones de neuronas que se agrupan en tejido nervioso.
Eres masa cerebral blanca y grisácea.
Viscosa y sin ninguna otra utilidad que dar movimiento a tu cuerpo.
Lo que tu piensas, sueñas, deseas,
anhelas, ideas, dices, ves, sientes… son el conjunto de mis recuerdos, porque
yo sí que viví un día, ya hace mucho tiempo, y morí. Y esta es la gran verdad.
Eres recuerdos.
TU EN REALIDAD NO ERES NADA.