Mira al escenario, escucha a los actores, atiende a la obra
y deja que ella te envuelva. Deja que la burbuja te envuelva, esa realidad
ficticia absorbente, que te hace creer que ahí fuera hay más gente como tu.
Personas que sonríen por pequeños actos inconscientes de gente sin esperanzas,
que aunque incomprendidas las sonrisa siempre son secundadas. Personas que
lloran al ver que el mundo que los rodea es bello, mientras una canción suena
en sus oídos, y absurdo es llorar, lo sé, pero bonito, sin motivo. Personas que
viven cada instante, cada segundo, cada minuto, con toda la pasión del mundo,
con toda la intensidad que su corazón les permite. Y así podría seguir con
miles de detalles que me definen, y espero, os definan.
Ahora imagínense reunir a todas estas personas en un
escenario. En el escenario de la vida, el escenario de los sueños, y cada una,
con sus experiencias, creen una obra única que consiga cambiar a más de medio
mundo. Que consiga sacar una sonrisa y una lágrima a todos aquellos que no son
como nosotros. Esa obra única, como sus creadores, que consiga generar una
burbuja nueva, mayor e increíble(literalmente). Y todo esos artistas, sí, artistas,
fabricantes de magia, sean felices por fin y se unan, como su obra, para la
eternidad. Que la verdad sea liberada y la felicidad colme sus corazones de
amor. Y el sufrimiento desaparezca. Para siempre, por siempre. P.H.
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